El apoyo de la Fundación SIMON nos ha permitido renovar la instalación eléctrica de la escuela, mejorar las conexiones del aula de informática y seguir cuidando los espacios donde nuestros niños y niñas aprenden cada día.
El crecimiento de la Escuela Soldevila ha traído nuevas necesidades para nuestras instalaciones. Una de las que más nos preocupaban este año era la renovación del sistema eléctrico, que llevaba varios años en funcionamiento y necesitaba adaptarse al uso y a la actividad de la escuela.
La proximidad del vencimiento de nuestro certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones —ITSE—, en marzo de 2026, hacía especialmente importante acometer estas mejoras. Sin embargo, nuestro presupuesto no alcanzaba para realizar todos los trabajos necesarios.
La donación de la Fundación SIMON nos ha permitido hacer realidad esta renovación, una ayuda que recibimos con enorme agradecimiento por lo que significa para toda nuestra comunidad educativa.
Una instalación renovada para cuidar nuestra escuela
Los trabajos han incluido la sustitución de los antiguos tableros eléctricos de PVC por nuevos tableros metálicos, conforme a los requisitos técnicos indicados para la instalación.
También se han retirado las instalaciones eléctricas antiguas y se han renovado tuberías, cableado, interruptores, enchufes, luminarias y cajas de paso. Esta intervención permite contar con una instalación adaptada a las necesidades de la escuela y afrontar con mayor tranquilidad las revisiones de seguridad.
Además, la Fundación SIMON Perú ha donado enchufes e interruptores, que se han utilizado para sustituir los existentes y completar las mejoras.
Nuevas conexiones para aprender y protegernos
La intervención también ha permitido instalar una centralita de red para nuestra aula de informática. Este equipamiento facilita la conexión organizada de los ordenadores y de otros dispositivos y servicios de comunicación, como la telefonía y el wifi, y permite gestionar y mantener mejor la red que utilizamos en las clases.
Asimismo, se han colocado puntos de conexión eléctrica para las cámaras de seguridad, reforzando los recursos destinados a proteger la escuela.
Cada una de estas mejoras forma parte del cuidado diario de nuestros niños y niñas y del equipo que los acompaña. Detrás de los cables, los cuadros eléctricos y las conexiones hay algo muy importante: poder enseñar y aprender en espacios mejor preparados.
Gracias a la Fundación SIMON y a SIMON Perú por ayudarnos a cuidar nuestra escuela y por acompañarnos con una aportación tan necesaria.



